12 de diciembre de 2011

Etica Profesional

El ser humano vive dentro de un universo en el cual existe el bien y el mal. Sus acciones, tanto como sus ideas, van a estar dirigidas de acuerdo a lo que los individuos de la sociedad consideran como bueno o correcto. Esto se va a ver reflejado no solo en nuestra vida cotidiana; sino también dentro de la vida laborar. Los profesionales deben de asimilar y ejercer, a partir de una ética laboral preestablecida, con la cual todas las personas que ejerzan un trabajo en común velen por estándares altos de calidad laboral.

La ética y la moral están entrelazadas una con otra; ambas, buscan encaminar al individuo por el camino del bien. Entonces, la ética profesional busca que el individuo realice su trabajo bien o de la mejor forma posible; esto va a incluir su proyección hacia los demás, la forma en que realiza el trabajo y por su puesto su nivel de calidad. Es claro que la ética profesional va a variar de un trabajo a otro, ya que los oficios varían en su forma de realización, publico meta y trabajo final; pero a final de cuentas toda ética profesional busca el mismo fin, excelencia laboral.

Ahora bien, la excelencia laboral, va a generar una competencia dentro del mercado profesional que, en buena teoría, obliga a los trabajadores estar siempre a la vanguardia en el ejercicio de su carrera. Esta competencia genera un movimiento constante en los estándares de calidad, las personas se ven obligadas al mejoramiento continuo lo cual no solo beneficia a los que demandan dicho trabajo, sino que también, en retrospectiva, beneficia al profesional que lo ejerce, porque significa un crecimiento personal, un mejoramiento del individuo.

Por un lado, los colegios profesionales pautan, hasta cierto punto, el nivel de competencia que se dan en los distintos trabajos mediante el código de ética que rige en cada una de las profesiones; pero también es un deber de los profesionales dedicarle gran parte de su vida profesional al crecimiento de la ética laboral. Si lo hacen así, su horizonte de oportunidades se va a ampliar enormemente, va a ser más competitivo y riguroso en su trabajo, lo que dará como resultado una labor de calidad superior y por ende ofertas de trabajo más atractivas.

La ética de un profesional lo envuelve a él, a sus pares, a sus clientes, a su trabajo y a todo lo que a él (ósea a su trabajo) le concierne. Actuar con ética es crecer, es mejorarse personalmente, es tener expectativas altas sobre uno mismo. La competencia profesional lejos de ser un estorbo para nosotros, es un beneficio, es una lucha diaria para el mejoramiento de la sociedad. Es por eso que es nuestro deber, ahora como estudiantes y futuros profesionales, entrenarnos lo mejor que podamos para que la lucha, que es la competencia laboral, no nos venza haciendo que tomemos malas decisiones éticas como son la corrupción, el plagio, el clientelismo entre muchas otras malas prácticas; las cuales solo sirven para dividir y corromper aun más este mundo en donde vivimos todos.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario