11 de octubre de 2011

Como desarrollar la competencia estética en los estudiantes de la universidad

El economista como tal no ve la belleza, en su campo de estudio, en los objetos tangibles. Él, ve la belleza en los razonamientos lógicos; simples pero los cuales envuelven un complejo sistema de ideas con las cuales pretenden dar razón, y eventualmente mejorar, ciertos hechos de la realidad. Karl Marx creía que la economía se debía regir bajo dicho ideal, ya que es algo que nos envuelve, directa o indirectamente, a todos.

Ahora bien, las universidades como formadores de futuros profesionales tienen el deber de incentivar la esteticidad en el trabajo de sus estudiantes y para los economistas la tarea esta en mejorar sus razonamientos.

Una posible manera de hacer esto es organizando debates o conversatorios semanales, en los cuales puedan participar toda la población estudiantil, con temas de interés para los mismos. Por medio del debate o del dialogo y con la participación de diferentes personas nuestras ideas estarían bajo la lupa de la criticidad, la cual nos va a ayudar a depurar nuestros razonamientos.

Por otro lado se podrían impartir cursos adicionales enfocados a los fundamentos de las diferentes escuelas económicas. Analizar los conceptos, ideas y modelos; enfocándose en el método utilizado con el cual los principales postulantes, de las escuelas clásica y keynesiana, desarrollaron sus razonamientos.

El actuar del ser humano puede tener o carecer de estética, es nuestra elección; pero a la vez nosotros como estudiantes y futuros profesionales tenemos el deber de actuar con estética para así poder contemplar nuestros logros. El economista en particular debe de encaminar su vida laboral con este ideal; debe de tener muy en cuenta a sus compañeros de trabajo (tanto los del pasado como los del ahora), ya que como dice el dicho “El hombre en hombros de gigantes ve mejor y más lejos”.

4 de octubre de 2011

La importancia del uso del idioma para un profesional

Según la Real Academia Española el idioma es el “modo particular de hablar de algunos o en algunas ocasiones." Para nosotros, el idioma, es de las cosas mas naturales que pueden existir, pero debido a esta familiaridad que tenemos, lo descuidamos y no nos preguntamos sobre su verdadera importancia, no solo para nuestra vida diaria sino también para la profesional.

Usualmente cuando hablamos de lenguaje o de idioma no sabes diferenciar una de otra. Por lenguaje se entiende al sistema de sonidos o signos con los cuales el hombre manifiesta lo que piensa o siente. El idioma, por otro lado, vendría a ser una forma específica del lenguaje, que elegimos para lograr una comunicación reciproca, asertiva y fluida entre nosotros.

El idioma nos facilita el entendimiento con los demás, y es por eso que existen varios tipos de idiomas. Idiomas técnicos, matemáticos, mecánicos e inclusive cientos más en las lenguas más diversas que se pueda imaginar. Pero a pesar de sus diferencias todos tienen el mismo fin; facilitar el entendimiento en ciertas situaciones o con ciertas personas.

Nosotros, como profesionales, tenemos un idioma especial para el campo de trabajo en el cual nos desempeñamos. Dicho idioma técnico hay que asimilarlo y manejarlo, no solo para nuestras profesiones sino también para nuestro diario vivir. El profesional calificado no se mide por la pulcritud de su traje o por los estudios que tiene. Se mide por su nivel intelectual alcanzado con sus estudios, y el manejo de un idioma técnico y profesional refleja una parte de dicho intelecto.

Por lo tanto, el idioma es la carta de presentación para los profesionales; refleja nuestro grado de seriedad que tenemos con las situaciones que enfrentemos. Nosotros, como seres humanos íntegros no debemos dejar el idioma de lado y mucho menos verlo como algo insignificante; al final, eventualmente, por nuestro uso (correcto o incorrecto) del idioma nos pueden medir como personas.